Estuve viendo una pequeña foto tuya, y por un instante supe que me sabes a todo. A lo bueno y a lo malo. A mis ratos de descanso.
Y aun sabiendo que ni tus labios he rosado, me muero por las ganas de intentarlo. Hoy que una vez mas trato de no sentir algo mas, me ganas y me pones de cabeza, me idiotizas, me envenenas.
No se como le haces pero, sinceramente, me apendejas.
Decidí que quizás debería tener más fotos tuyas, para eso del no extrañarte tanto, y talvez busque ese pequeño espacio entre semanas que no les daba a otras personas, y es que me interesas. Por eso insisto tanto, por eso no he tomado.
¿Me creerías si te digo que te extraño?, créeme, si te lo digo es por algo.