Estuve viendo una pequeña foto tuya, y por un instante supe que me sabes a todo. A lo bueno y a lo malo. A mis ratos de descanso.
Y aun sabiendo que ni tus labios he rosado, me muero por las ganas de intentarlo. Hoy que una vez mas trato de no sentir algo mas, me ganas y me pones de cabeza, me idiotizas, me envenenas.
No se como le haces pero, sinceramente, me apendejas.
Decidí que quizás debería tener más fotos tuyas, para eso del no extrañarte tanto, y talvez busque ese pequeño espacio entre semanas que no les daba a otras personas, y es que me interesas. Por eso insisto tanto, por eso no he tomado.
¿Me creerías si te digo que te extraño?, créeme, si te lo digo es por algo.
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22 marzo 2008
13 marzo 2008
Entre sueños e ilusiones.
Iba caminando como siempre, solo por la calle y de pronto apareciste, estabas ahí y yo no lo podía creer.
No supe que decir o que pensar, ni siquiera se si me viste tu.
Me puse de nervios cuando caminabas hacia mí, y el cuerpo se congelaba más y más.
Me acelere, quise gritar. Quise correr hacia ti, pero a la vez me quise alejar. Tuve miedo a lo que podría pasar.
De pronto, un sujeto llego a preguntar -¿Se siente bien?- cuando me saco de esa ilusión y tire mis lombrices de goma en el callejón le conteste –Si, gracias estoy bien.- observe hacia el frente y no encontré tu figura. Quizás fue una ilusión, otra ilusión.
Seguí caminando hasta este punto, ¿llevo días caminando o es mi imaginación? Estoy aquí, en esta esquina donde solíamos esperar el camión. Nunca me gusto viajar en camión mi estomago lleno de lombrices (unas de goma y otras no) se revolvía a cada salto que daba ese caballo con motor.
A si, la esquina… me encontraba ahí, una vez mas a oscuras esperando. Una voz, un recuerdo y tu cara de tentación.
Escuche una risa, de esas tan potentes que no puedes evitar escucharlas, de esas que te suenan en el tímpano y a veces te matan. La escuche con atención, la gocé, recordé los momentos de diversión.
Aparecí en el metro, un descanso a mis pies. Estaba solo, las luces parpadeaban como si la oscuridad me quisiera envolver. Al lado de la ventana viendo edificios y postes pasar, las luces se mezclaban, me daban un placer singular. Pensaba en la risa, la buscaba, tenia un nuevo objetivo, esa risa que me alegra y que me mata. Una risa que me de una nueva vida, que me guié y que me de esperanza.
Vi los noticieros, estoy perdido. Tal vez si he caminado lo suficiente, camine de un lado hasta el otro, regrese otro poco. Pero no quiero volver, ya no hay nada atrás para mí. Y aunque no lo creas lo supere. Después de tantas ulceras en mi estomago por esas confusiones, presiones y discusiones.
Aunque tal vez solo me rendí. Deje caer los sueños, los deje morir. Después de tantas derrotas, las victorias fueron muy pocas. Por que creí haber ganado todo, pero después de todo lo perdí.
Y estoy aquí, en el principio. Pero con nueva motivación los hongos y las lombrices, también me llenan de ilusión. Hongos y lombrices alucinógenos para mi mente y corazón. Se distorsionan las cosas, hay muchos colores. Espirales al centro con una cereza de acción.
No supe que decir o que pensar, ni siquiera se si me viste tu.
Me puse de nervios cuando caminabas hacia mí, y el cuerpo se congelaba más y más.
Me acelere, quise gritar. Quise correr hacia ti, pero a la vez me quise alejar. Tuve miedo a lo que podría pasar.
De pronto, un sujeto llego a preguntar -¿Se siente bien?- cuando me saco de esa ilusión y tire mis lombrices de goma en el callejón le conteste –Si, gracias estoy bien.- observe hacia el frente y no encontré tu figura. Quizás fue una ilusión, otra ilusión.
Seguí caminando hasta este punto, ¿llevo días caminando o es mi imaginación? Estoy aquí, en esta esquina donde solíamos esperar el camión. Nunca me gusto viajar en camión mi estomago lleno de lombrices (unas de goma y otras no) se revolvía a cada salto que daba ese caballo con motor.
A si, la esquina… me encontraba ahí, una vez mas a oscuras esperando. Una voz, un recuerdo y tu cara de tentación.
Escuche una risa, de esas tan potentes que no puedes evitar escucharlas, de esas que te suenan en el tímpano y a veces te matan. La escuche con atención, la gocé, recordé los momentos de diversión.
Aparecí en el metro, un descanso a mis pies. Estaba solo, las luces parpadeaban como si la oscuridad me quisiera envolver. Al lado de la ventana viendo edificios y postes pasar, las luces se mezclaban, me daban un placer singular. Pensaba en la risa, la buscaba, tenia un nuevo objetivo, esa risa que me alegra y que me mata. Una risa que me de una nueva vida, que me guié y que me de esperanza.
Vi los noticieros, estoy perdido. Tal vez si he caminado lo suficiente, camine de un lado hasta el otro, regrese otro poco. Pero no quiero volver, ya no hay nada atrás para mí. Y aunque no lo creas lo supere. Después de tantas ulceras en mi estomago por esas confusiones, presiones y discusiones.
Aunque tal vez solo me rendí. Deje caer los sueños, los deje morir. Después de tantas derrotas, las victorias fueron muy pocas. Por que creí haber ganado todo, pero después de todo lo perdí.
Y estoy aquí, en el principio. Pero con nueva motivación los hongos y las lombrices, también me llenan de ilusión. Hongos y lombrices alucinógenos para mi mente y corazón. Se distorsionan las cosas, hay muchos colores. Espirales al centro con una cereza de acción.
…¿Y si quiero ser ese pendejo?...
08 febrero 2008
Tuve tantos sueños.
Extrañamente yo también lo soñé, y muero por volver a hacerlo, pero he estado tan ocupado que no tengo tiempo ni de parpadear.
Estoy con ganas de soñar, y pensar que todo sigue siendo verdad. Un abrazo apretadito y un besito que me haga suspirar.
¿Recuerdas cuando veía a tus ojos y decía que me perdía?, pues así estoy. Perdido, completamente.
Y no se exactamente donde estoy ni como llegue. Pero no es precisamente el lugar donde uno quisiera perderse. Si por mí fuera, estaría enredado entre sabanas ligeras, soñando.
Soñé con mis días de Marzo, como olvidar esos días de ilusiones; y hoy no quiero recordarlo. Pero tengo cada fecha marcada aquí, en mi piel, para saber que no me olvidare de ti.
Miro a mi reloj y siento que empiezo a odiar la simetría, 11:11… 12:21… y sigo aquí. No odiando a los números, odiándome a mí por ser ese pendejo que nunca supo hablar. Y ahora me la paso aquí, contando el tiempo, pensando, no puedo descansar, y es que en este sueño ya no estas, y me intrigas. Estoy seguro de que ya hay alguien más.
Son solo presentimientos, son solo ilusiones.
Ahora que estas frente a mi, ya nada es igual. Ambos, con rostros de indiferencia comenzamos a dudar. Presiono un poco tu ombligo, ¡no reseteas, no vuelves a comenzar (intentar)! Solo inclino mi cabeza y empiezo a contar.
Uno, dos, tres… ¿tres? No entiendo, nunca entendí. Me aleje y me aleje tanto que jamás comprendí; descuide mis pasos, descuide tus brazos y me perdí.
Estoy con ganas de soñar, y pensar que todo sigue siendo verdad. Un abrazo apretadito y un besito que me haga suspirar.
¿Recuerdas cuando veía a tus ojos y decía que me perdía?, pues así estoy. Perdido, completamente.
Y no se exactamente donde estoy ni como llegue. Pero no es precisamente el lugar donde uno quisiera perderse. Si por mí fuera, estaría enredado entre sabanas ligeras, soñando.
Soñé con mis días de Marzo, como olvidar esos días de ilusiones; y hoy no quiero recordarlo. Pero tengo cada fecha marcada aquí, en mi piel, para saber que no me olvidare de ti.
Miro a mi reloj y siento que empiezo a odiar la simetría, 11:11… 12:21… y sigo aquí. No odiando a los números, odiándome a mí por ser ese pendejo que nunca supo hablar. Y ahora me la paso aquí, contando el tiempo, pensando, no puedo descansar, y es que en este sueño ya no estas, y me intrigas. Estoy seguro de que ya hay alguien más.
Son solo presentimientos, son solo ilusiones.
Ahora que estas frente a mi, ya nada es igual. Ambos, con rostros de indiferencia comenzamos a dudar. Presiono un poco tu ombligo, ¡no reseteas, no vuelves a comenzar (intentar)! Solo inclino mi cabeza y empiezo a contar.
Uno, dos, tres… ¿tres? No entiendo, nunca entendí. Me aleje y me aleje tanto que jamás comprendí; descuide mis pasos, descuide tus brazos y me perdí.
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