Si hay algo que extraño de ti,
son tus tersas manos bajando por mi abdomen,
tus besos apasionados y tu mirada de tentaciones.
Es difícil olvidar tantas sensaciones.
Si algo extraño,
son las tardes de locura en tu recamara,
donde tus dedos me guiaban por tu cuerpo
como niño hacia la escuela
Fuimos locos,
que por la sed de la pasión nos desgastamos sin notarlo,
entre beso y beso nos fuimos congelando.
Mi ser te extraña, y pide de nuevo un poco de tu cuerpo,
de tu cadera, de tus pechos.
Mi cuerpo extraña el sabor de tus deseos,
con tu lengua incontrolable,
con lo rico de tus besos
Te extraño,
como nunca lo había notado,
me hacen falta tus caricias
para olvidarme del pasado.
03 junio 2008
¿Te extraño?
28 mayo 2008
Desperté
Desperté con unas ganas de ti,
de saborearte, recorrerte,
mi cuerpo pide un poco de ti, sentir tu suave textura
y mis manos sin control
aunada a las delgadas sabanas que nos dan un toque de pasión
siguiendo el camino de tus caderas,
esas que me condenan sin compasión.
Desperté y para mi sorpresa no estas aquí
para cumplir mis caprichos mañaneros
y con tus palabras sentir que soy el mejor
nada de dulces caricias, ni besos con sabor a melón.
Desperté con el deseo de buscarte
pues ya estoy harto de siempre esperarte,
desperté con la idea de no olvidarte
con la ilusión de poder besarte
y con la esperanza de un día encontrarte.
Hoy simplemente desperté con las ganas de amarte.
18 mayo 2008
Estupida sociedad.
La madrugada del 18 de mayo del 2008 entre las 12:20 y 12:40 a.m. fui asaltado por tres sujetos a bordo de una motoneta.
Caminando yo por una calle algo solitaria, se bajaron del vehiculo dos de ellos y me mantuvieron contra la pared amenazándome con un pica-hielo en el estomago y yo mostrando algo de resistencia.
Entre los objetos que perdí estaban: mi billetera con un dólar y uno que otro papel con recuerdos; y mi reproductor de mp3, que si bien no funcionaba la pantalla ni sus audífonos y batallaba 10 minutos en encenderlo me relajaba en todos mis pequeños viajes. Al menos eso me alienta, no sabrán encenderlo y optaran por tirarlo.
Como notaran, no se llevaron nada de valor más que recuerdos. Y yo me lleve un dolor de mandíbula gracias a un golpe que me dieron (afortunadamente el único), y gracias a mi mano resistente el pica-hielo no se acerco a mi estomago lo suficiente.
Y no agradezco nada a las personas que salieron de su casa al irse los sujetos, por que solo me observaban caminar.
No comprendo como hay personas tan infelices que pueden hacer eso. No por el hecho de haberme asaltado, si no por que yo venia de divertirme, lo cual hace tiempo no hacia y venia con una sonrisa bien marcada y me meten de chingazo un mal viaje así. Es completamente injusto, así que espero que la tarde-noche de este día lo hagas especial y me pintes de nuevo una sonrisa.



